sábado, 22 de septiembre de 2007

In Vinum Bonitatis II

Como Funciona el Vino: Investigaciones
Recientes Sobre el Consumo de
Vino Durante la Comida.


Es bien conocido que el consumo de vino tinto reduce el riesgo de enfermedades coronarias y el índice de mortalidad general. Sin embargo siempre ha sido menos claro cual es exactamente el mecanismo por medio del cual el vino efectivamente protege al cuerpo en contra de dichas enfermedades coronarias y muerte.

Un nuevo estudio hecho por los investigadores del University Hospital de Zurich, Suiza, ha identificado el mecanismo a través del cual el vino rojo afecta favorablemente a las células musculares de las arterias. De acuerdo con Wilhelm Vetter, M.D., y sus colegas, el vino, al ser consumido durante las horas de la comida, reduce la proliferación de células musculares suaves (o SMC - smooth muscle cells) dentro de las arterias. El crecimiento de las SMC es un elemento clave en el desarrollo de la aterosclerosis, la cual comúnmente resulta en ataques al corazón y apoplejías.

El estudio halló que la ingestión de alcohol, equivalente a dos copas de vino, junto con una comida alta en grasas, resulta en una reducción del hasta un 20% de las mencionadas SMC. Los investigadores sugieren que estos resultados pueden llegar a tener un profundo efecto en la incidencia de enfermedades cardíacas “considerando la cantidad de tiempo que un humano común pasa en estado de pospandio inmediato después de comer durante toda su vida”.

Otros mecanismos pueden también estar actuando al mismo tiempo. Varios investigadores han sugerido que los aparentes beneficios del vino ingerido durante la comida pueden deberse a la habilidad del alcohol, y de otros compuestos fenólicos presentes en el vino, de contrarrestar los efectos adversos de las comidas altas en grasas durante las fases críticas de la digestión. El investigador francés Serge Renaud, de la Unuversidad de Burdéos, ha escrito sobre los efectos positivos que el consumo de vino durante la comida aporta a las plaquetas sanguíneas, necesarias para el transporte de los elementos químicos necesarios para la coagulación de la sangre, encontrando que “el vino consumido durante la comida se absorbe más lentamente, resultando en un efecto más prolongado sobre las plaquetas sanguíneas en el momento en que estas están bajo la influencia negativa de los lípidos alimentarios causantes de incrementar su reactividad.”

En el mismo tenor, un estudio israelí, por Fuhrman et al, publicado en el American Journal of Clinical Nutrition, encontró que el consumo de vino tinto junto con la comida resulta en la reducción de hasta un 20% de oxidación por colesterol “malo” (LDL). Por otro lado, un estudio holandés, publicado en el British Medical Journal, halló que el vino consumido durante la comida previene los coágulos sanguíneos causados por el consumo de grasas.

Traducción por Paco Hernández-Castañeda
Septiembre de 2007


Para saber más:
British Medical Journal http://www.bmj.com/
University Hospital of Zurich http://www.usz.ch/german/default
American Journal of Clinical Nutrition http://www.ajcn.org/

1 comentario:

Anónimo dijo...

Salud!

A.M.B