martes, 17 de noviembre de 2009

Hacer La Taza Perfecta



Del como hacer un café perfecto por su sencillez: una guía para incautos.


El camino para hacer la taza perfecta esta pavimentado de dura prueba y error... aunque solo se necesita una pizca de saber como hacerlo y alrededor de unas 57 tazas para dominar la técnica, el viajero que se atreva a tan tortuoso camino es recompensado con el mejor café que haya tomado en su vida, un café contra el que juzgará todos los demás cafés que tome en adelante. Un café espeso, cremoso, humeante y sabroso como el que más, aunque dicho "café" se componga de 1,757 hechuras diferentes con otros tantos granos y en tantos otros días... ¿Pero es un misterio centenario? No.


El secreto para hacer este café de ensueño es hacerlo con las herramientas adecuadas, y la primera herramienta es LA CAFETERA FRANCESA, así, con mayúsculas. Tanto los más expertos catadores de café como los aficionados de toda la vida están de acuerdo que esta es la mejor manera de disfrutar de todas las características que los granos ofrecen. ¿Que hay otras formas? ¡Claro! La cafetera italiana es otra opción. Y la cafetera turca también. Y en México el café de olla es fabuloso.

Pero nada como la cafetera francesa, ya que lo que le da ese sabor especial al café hecho por este método es que este, al estar en contacto directo con el agua caliente, deja escapar pequeños ingredientes los cuales le dan mayor complejidad al brebaje terminado, así como también grasas y aceites naturales de los granos de café que jamás se verán - Dios nos perdone - en los cafés instantáneos o de cafeteras automáticas de oficina o caseras, y que le agregan vistas, sabores y olores sofisticados, dando por sentado que se está tomando el café correcto, claro está.

Esta cafetera le permite disfrutar, querido lector, del café que elija, en toda su expresión.

Sin embargo, requiere usted también de otras herramientas e ingredientes igualmente importantes para llegar a la antes mencionada perfección, a saber:

1) Una olla ESPECIAL para calentar el agua, de pequeño tamaño de preferencia, y si es profesional, mejor. (No permita que hagan la sopa o calienten la leche del niño en ella).
2) Agua fría y pura.
3) Una cucharilla de 7 gr. o 0.25 oz.*
4) Café en GRANO de la mejor calidad que se pueda usted permitir. (Compre solo el café en grano que habrá de consumir en una semana).
5) Un molino para café. *
6) Un termómetro especial para café.*
7) Un temporizador especial para hacer café de cuatro (4) minutos.*
8) La Cafetera Francesa, de preferencia de tres tazas, lo cual le permite calcular mejor las cantidades.
9) Un agitador de madera, de preferencia de bambú.
*(Se muestran en las imágenes)

Estos utensilios los utilizará usted por mucho tiempo si los cuida bien, además de encontrarlos en cualquier tienda especializada sin mayor problema.










INSTRUCCIONES:

a) Llene de agua la cafetera hasta su nivel superior sin derramarla. Vacíe esta en la olla para calentarla. Coloque el termómetro en la olla. El agua debe calentarse hasta alrededor de 70º C (160º F) y JAMÁS debe hervir, esto quemaría el café.

b) Mientras el agua se calienta, ponga tres cucharadas de café en grano en el molino y muela este durante aproximadamente seis segundos. Mueva alternativamente el molino para que el café se muela de manera regular mientras lo activa. La consistencia debe ser granulosa. Tanto el almacenar el café en grano, como el molerlo justo antes de hacerlo le garantizará un molido lo más fresco posible.
c) Una vez molido el café, coloque este en la cafetera. Cuando el agua en el fuego haya alcanzado la temperatura adecuada mencionada anteriormente, apague el fuego y llene la cafetera con el agua caliente hasta la altura marcada por el soporte metálico de la cafetera. Comience a contar los cuatro (4) minutos necesarios para su hechura. Remueva el café con el agitador de madera (uno de metal o de cualquier otro material puede agregar sabores no deseados en este delicado momento), y ponga la tapa de la cafetera con el cedazo apenas tocando la superficie del café.
d) Una vez pasados los cuatro minutos, baje lentamente el cedazo hasta el fondo... y está listo para degustar el mejor de los cafés que haya usted probado...


Aunque si cree que esta primera vez le ha quedado un café muy fuerte, baje la cantidad de granos la próxima vez. Si le ha quedado suave, haga lo inverso, hasta que encuentre la cantidad exacta. Estas cantidades varían también dependiendo del tipo y procedencia del café que utilice. Siempre recuerde que el café hecho por este método tiene 20 minutos de vida.
Otra característica de la cafetera francesa es que le permite hacer mezclas en tres partes, e.g. en México, el café de la región de Chiapas (sin particularizar) es de suave y de delicado sabor. El de Oaxaca es fuerte y picante. El de Veracruz es de un aroma exquisito... ¡haga usted su mezcla!
Tome mi consejo, el hacer su café a como le indico se ha de convertir en un pequeño ritual personal el cual puede concederse diariamente, permitiendole saborear con detalle todo lo que un buen café le puede ofrecer.
Paco Hernández-Castañeda
Noviembre de 2009.
©
Fotos del Autor


1 comentario:

Anónimo dijo...

Exquisito, queda exquisito. Al probarlo ya no hay duda de que se toma lo mejor del café