domingo, 24 de junio de 2012

Preparar un Humidor


Un humidor estimado lector, no es simplemente una caja para guardar nuestros puros, sino una verdadera armadura para proteger nuestros preciados tabacos de los elementos y conservarlos para que estos se añejen con total tranquilidad. La mejor manera de considerar las funciones que un humidor tiene con respecto a la conservación de los puros, es pensar en este como un refrigerador (acepto que es una comparación bastante banal, pero efectiva...); así como un refrigerador protege los alimentos contra su deterioro conservándolos a cierta temperatura y cierta humedad especificas, de la misma manera un humidor protegerá a los puros para conservarlos un mayor tiempo. Tan simple como pensar que si uno deja ciertos alimentos fuera del refrigerador, estos se echarán a perder.

¿Cómo se deterioran los puros? Si los puros no se conservan a la humedad y temperatura adecuadas estos se secan y su capa se resquebraja, además de perder su aroma y finalmente quemarse irregularmente, por lo que será imposible fumarlos ya. Por desgracia este simple principio ("del refrigerador" pudiéramos llamarle), es desconocido para la inmensa mayoría de la gente, aún para la que fuma puros regularmente, y peor aún desconocido para muchos empleados de grandes cadenas comerciales, los cuales dejan secar y luego se atreven a vender puros deteriorados a compradores incautos.

Así, los puros deben almacenarse en un contenedor que pueda proporcionarles una humedad controlada de entre 67% y 72% y una temperatura de que varía entre los 16º C y los 20º C, aunque de forma natural el calor no los afecta demasiado, aunque si la falta de humedad. Para ello los humidores cuentan con un higrómetro (dispositivo para medir el grado de humedad), una bandeja o dispositivo para absorber agua y en ocasiones con un termómetro para medir la temperatura. Por ello, a los humidores también se les conoce como humidificadores o humectadores.

David Linley
Los humidores se encuentran disponibles en una amplia variedad de acabados, tamaños y precios, comenzando con sencillas cajas de madera, continuando con acabados de lujo y culminando con verdaderas obras de arte de la marquetería, como los humidores de la casa creada por el noble británico David Linley, sobrino de la Reina Isabel II (http://www.davidlinley.com/) entre otros muchos ejemplos, imposibles de nombrar aquí. El mío, mostrado en la foto de portada de este artículo, está recubierto de un acabado en fibra de carbono muy elegante. En cualquier caso estos deben contar con un sistema de humidificación a base de agua destilada, o desmineralizada y estar recubiertos en su parte interior con madera de cedro, la cual es la madera óptima para estos menesteres. Un humidor con las anteriores características no solo protegerá sus puros sino también proporcionará un ambiente donde estos puedan añejarse y evolucionar adecuadamente. Siempre tome en cuenta los anteriores consejos cómo mínimo antes de adquirir un humidor de cualquier calidad o precio.


Sin embargo, ya que adquirió usted su nuevo humidor siempre debe prepararse el mismo antes de colocar en él sus preciados tesoros tabaqueros. Debe usted conseguir agua destilada o desmineralizada (en los supermercados puede hallarse como agua para planchado), un trapo, una bolsa de plástico, un contenedor de plástico para alimentos, una tapa de frasco mediano y un poco de sal para calibrar el higrómetro. El proceso toma un día.

Explico el proceso en sencillos pasos:
1) Abra el humidor y pase el trapo húmedo (no empapado) de agua destilada por todas las superficies internas del humidor. Deje el trapo sobre la bolsa dentro del humidor y ciérrelo. Repita el proceso dos veces con intervalos de 4 a 6 horas.
2) Una vez hecho esto, empape el elemento humidificador que viene con su humidor, cuidando de que este no chorree, y déjelo dentro del humidor durante toda la noche.
3) En tanto, coloque un poco de sal dentro de la tapa de frasco y humedezca la misma con agua destilada, ponga el higrómetro junto con esta preparación dentro del contenedor plástico y tape herméticamente. Saque el mismo cuando abra su humidor la mañana siguiente. Este debe marcar alrededor de 75% de humedad.

Adjunto este video que le puede explicar visualmente el anterior proceso:



Finalmente, los puros deben guardarse sin su envoltura de celofán, o fuera de su tubo de aluminio, ya que estos alcanzan su mayor expresión al estar en contacto con la madera e inclusive con otros puros.

Disfrute usted de la experiencia del buen fumar (http://invinumveritas.blogspot.mx/2011/01/elogio-del-buen-fumar.html), estimado lector...

Por Paco Hernández-Castañeda
Junio de 2012
©

http://www.davidlinley.com/
http://www.citycigarcompany.com/qs/page/13892/13876/-1

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