miércoles, 2 de marzo de 2016

Las Cepas (IX): Malbec, de Cahors a Cafayate

Desde el célebre "vino negro" de Cahors hasta los vinos aromáticos y frescos de la cordillera de Los Andes, los vinos de Malbec han alcanzado su apogeo en nuestro siglo.

Pasto para una novela de intrigas medievales, se cuenta que la Malbec nació del cruzamiento entre una antigua cepa de Galliac, la Prunelard, y la entonces muy difundida Magdeleine Noir de Charentes, con un novelizado Monsieur Malbeck quien desde la lejana Hungría viajase a Francia, con una pequeña viña al ristre, la primera de su tipo, huyendo de malvados caballeros malandrines que deseaban robarla mientras otros caballeros amigos esperaban su llegada en una taberna de Sainte-Eulalie d'Amberes y a ese retoño la cual aseguraría el el destino de algún reino de Cahors, terruño que desde tiempos romanos era ya apreciado.

Quizá los descendientes de aquellos caballeros medievales más tarde llevarían su preciosa carga hasta el fin de mundo, al nuevo, para plantar los primeros Côt al pie de las nevadas montañas de Los Andes, donde hoy día florece en vinos de singular e interesante hechura...

Esta variedad de fruto pequeño, oscuro y jugoso da excelentes vinos rosados y tintos puros un tanto sencillos pero de buena calidad en casi todas las zonas de las franjas del vino, particularmente en Francia; Loira, Provenza, Languedoc y Cahors, donde, por ejemplo, muchos de los vinos de la AOC Cahors, región ya celebrada por Zares, Papas y Emperadores, se basan en la cepa Malbec para darles cuerpo de taninos nobles y colores profundos, en mezclas con Merlot y Tannat. 


Pero es en la Argentina donde al sol de nuestros días la Malbec ha alcanzado su expresión más amplia, dando vinos frescos de aromas intensos a perfume de frutos rojos, pigmentados y de taninos redondos que cuando se beben pronto agradan mucho a los paladares jóvenes, y que cuando se ha esperado con paciencia unos cuatro o cinco años, sorprenden por su complejidad, demostrando que esta ultima generación de Malbec del fin del mundo ha ganado en potencial de guarda con taninos sólidos y ciertamente más plenos. No por casualidad estos caldos maridan a la perfección con cortes de carne, asados y charcutería.

Llevada por emigrantes franceses a la Argentina, la Malbec de aquellas tierras se beneficia de suelos de cantos rodados, descompuestos de rocas y minerales de la cordillera andina, principalmente en la zona de piedemonte. Así, la Malbec se ha convertido en cierta forma en la variedad nacional de este país del cono sur y decir Malbec Argentino es casi en todos los casos sinónimo de calidad, destacando entre otros los vinos profundos y aromáticos de Cafayate, como un digno ejemplo.

Monsieur Malbeck hubiera estado orgulloso del destino de aquella pequeña viña medieval, temblorosa y húmeda, mientras escondido en la espesura de algún bosque del sur de la antigua Galia esperaba el paso de los caballeros enemigos, sus perseguidores, el acero de su espada reluciente al brillo de la luna, cuya luz se filtraba entre las altas copas de los arboles de los robles Girondeses...




Para saber más:
http://www.winesofargentina.org/es/argentina/variedades/malbec-torrontes/malbec
http://www.jancisrobinson.com/learn/grape-varieties/red/malbec
http://www.winesofargentina.org/es/malbecworldday
http://www.lolamorawine.com.ar/vinos-lola-mora/para-expertos/caracteristicas-del-malbec.html

Fuentes:
STRANG Carola et al. "Larousse des Vins",  Paris, Ed. Larousse, MMVII.
DOMINÉ  André, "El Vino", Barcelona, Ed. KÖNEMANN, 2005

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